La noche que se alargó sin pedir permiso
Ocurre en un orden concreto. La cena se alargó, o la última ronda. El panel de la estación dice que la próxima salida es dentro de cinco horas. Alguien encuentra una habitación, o ya tenías una y sencillamente no puedes llegar a ella. Para cuando todo eso se resuelve ya es más de la una, todo lo que sirve comida ha cerrado y estás en un edificio en el que nunca habías estado, sin nada planeado y sin motivo para dormir todavía. Esa es la hora de la que salen estas reservas, y el tono de los mensajes es siempre el mismo: no desesperado, solo de repente con más noche entre las manos de la que esperabas.











